Tan solo unos meses después de que el Brexit sea una realidad, ya se empiezan a ver las primeras consecuencias. Y en esta ocasión no nos estamos refiriendo al Reino Unido sino a España. Tal es el caos que se ha organizado en torno a la salida de la Unión Europea del Reino Unido, que las consecuencias pueden llegar hasta nosotros.

Comercio y turismo los principales damnificados

Estas consecuencias negativas, lejos de ser una invención o una exageración, no son otra cosa que un reflejo del informe que le han hecho llegar al gobierno español desde la propia Unión Europea. Un informe que advierte de dos aspectos claves. El comercio y el turismo se pueden ver muy resentidos.

En primer lugar está el comercio. De todos es sabido que a pesar de las diferencias que puede haber a nivel diplomático por algunos temas concretos como pueda ser el del peñón, lo cierto es que en cuanto a relaciones comerciales, todo es una balsa de aceite. Sin embargo, el hecho de ya no pertenecer a la Unión implica una serie de impuestos a los que ambas partes tienen que hacer frente y claro, a esto no están dispuestos ni los unos ni los otros. Si a esto le sumamos la política proteccionista de Theresa May, tenemos el caldo de cultivo perfecto para que todo sean problemas.

En cuanto al turismo tiene que ver otro detalle que seguramente muchas personas no han tenido en cuenta. Aunque todavía esto no se ha notado mucho, lo cierto es que la moneda inglesa sufrirá una ligera devaluación. Esto hará que tengan menos poder adquisitivo y por lo tanto piensen que no es tan rentable venir a España de turismo. Algo que afecta incluso más que el comercio ya que el turismo es uno de los pilares de la economía nacional.