Viajar es uno de los grandes placeres de la vida, conocer nuevas culturas, pasar tiempo relajado… y no hay viaje más esperado que la Luna de miel. A la emoción de la boda y la idea de unirte a otra persona por medio del amor, se le une la ilusión de unas vacaciones soñadas. Es un momento único en nuestras vidas, y por eso, tenemos que elegir bien dónde queremos ir de viaje de novios, ya que se tratará de una experiencia inolvidable.

En primer lugar y antes de decidiros por un destino u otro, tendréis que pensar cuáles son vuestras preferencias a la hora de viajar. Será bueno que penséis si preferís grandes ciudades, buscáis espacios naturales o lo que os llama la atención son las mejores playas. Además, puede que tengáis algún destino especial al que nunca hayáis ido, pero siempre lo habéis tenido en mente, probablemente, el viaje de novios sea el momento ideal para daros ese capricho.

Si preferís un viaje variado, podréis contratar alguna oferta de combinado como Nueva York y la Riviera Maya o Nueva York y la Costa Oeste, que son los más populares a la hora de elegir viajes de novios.

El tiempo disponible es algo con lo que debes contar para preparar tu Luna de miel, pues si viajas a lugares más alejados deberás disponer de al menos dos semanas, para poder disfrutar el viaje en su totalidad.

El clima es otro aspecto que tendréis que mirar, pues dependiendo las fechas en las que vayas tendrás que fijarte el tiempo que hace en el destino que estés pensando. Esto cobra importancia en los lugares tropicales, donde habrá que comprobar si es época de lluvias, pues en algunos lugares puedes quedarte totalmente aislado y tirar por la borda la luna de miel. Además, en la zona del Caribe también habrá que mirar si es temporada de huracanes, por no correr el riesgo a sufrir un acontecimiento de este tipo en tan esperado momento.

Entre los destinos más solicitados para ir de viaje de novios, podemos encontrar Estados Unidos y Tailandia, donde se puede hacer una ruta por las diferentes ciudades que conforman estos países. Todo dependerá de la idea que llevemos sobre nuestro viaje y por supuesto del presupuesto que tengamos indicado para ello, pues, aunque se trate de un capricho, cada uno tiene sus limitaciones.