En el mes de junio del año 2016, Vigo se encontraba festejando que se inauguró el primer gastromercado de su pertenencia.

Lo que es Urban Markel Progreso número 41 había prometido un horizonte infestado de espacios para que las personas pudiesen disfrutar de momentos de ocio sonde se podría alternar entre una propuesta y otra sin dar alcance al aburrimiento.

En un inicio, el público proveniente de la ciudad se encontraba con deseos de cosas nuevas y se lanzó hacia la idea contando con más que 20 negocios.

Las temperaturas tan altas dentro de las instalaciones por la falta de climatización en los meses de verano y la deficiencia en el funcionamiento que debían desempeñar los sistemas para la extracción de humo, se convirtieron en los primeros golpes que hicieron que las personas con entusiasmo se echaran para atrás.

Antes de que se cumplieran los cuatro años después de ese simpático comienzo, el sitio anexo hacia el mercado municipal de los abastos de O Progreso, ha sido un panorama bastante desolado. Todo esto paso de estar repleto de muchos puestos, a que solamente quedara uno relacionado a la hostelería y unos cuatros sectores que son diversos.

Estos que se mencionaron de último ya se encontraban en las instalaciones antes de que se realizara la reforma de un enorme comercial que tenía un estilo tradicional. Hay quienes tampoco se movieron en dicho emplazamiento, pero otros si desearon cambiar su local.

Con esto, la tienda que se encargaba de los arreglos para la ropa Merchy y la tienda de peluquería Katia Estévez son alguno de los pocos inquilinos que han quedado de un proyecto tan frustrado como este y que inició hace aproximadamente cuatro años,  manteniendo la idea de una amplia oferta a nivel culinario.

Esto sumado a dos puestos de ventas de frutas y de verduras, unos tres de pescadería, una tienda de productos de moda, una carnicería, una zapatería, una peluquería y una mercería, aparte de unos diez sitios pop-up.

La frutería de nombre Claudia, se ha sentido bastante defraudada con respecto al cambio ya que el negocio estaba funcionando perfectamente desde su apertura en la década de los 70 y que, a pesar de conservar fieles clientes, solo observa tristemente un pasillo desolado.

Que ha dicho mercado no le hayan otorgado la licencia municipal para su apertura no es algo que anime demasiado a los que desean venir. Hasta el momento, todos los que lo han hecho tomaron el riesgo de montar su negocio sin tener dicha garantía legal.

Francisco Rodríguez junto a su socio Jesús González, son los encargados en la gerencia en Urban Markel, aunque según su opinión, de manera equivocada se comprendió que eran los gerentes encargados de todo. Pero también agrega que Progreso 41 se trata de una marga que se encuentra registra por los dos, a pesar de que actualmente no sirve de nada.