Muchas de las personas que estaban ayer presentes en el estadio alemán, seguramente no había siquiera concebido este resultado antes de que el árbitro diera comienzo al encuentro. Y es que fue un partido muy atractivo en el que se sucedían las alternativas pero en el que el control en gran parte del mismo lo tuvo el equipo madrileño.

Ocasiones y pegada para los del Cholo Simeone

Así se podría resumir el juego que desplegó el Atlético de Madrid. Y es que, sabiendo que el equipo alemán suele volcarse bastante sobre el área rival, y teniendo en cuenta que atrás deja muchos espacios, no dudaron en armarse de paciencia y esperar a poder robar el balón en la frontal de su área. En ese momento, una vez que el robo se había hecho efectivo, Koke y Saúl se encargaban de lanzar un contragolpe que jugadores de la talla de Griezmann y Gameiro transformaban en sendos goles.

Un último cuarto de hora de infarto

Pero claro, a pesar de tener el partido totalmente encarrilado, el conjunto colchoneros no puede acudir a una gran cita con total tranquilidad. De hecho, al último cuarto de hora de partido se llegó con un marcador de 2-3. Y eso que al descanso se había llegado con un holgado resultado de 0-2.

Sin embargo, una defensa férrea, y un poco de suerte ya que Filipe Luis sacó un balón en la misma línea de gol, no solo permitió a los hombres del Cholo recomponerse sino que al mismo tiempo les permitió anotar al cuarto gol. Un gran remate de cabeza de Fernando Torres, que había entrado al terreno de juego por Gameiro en ese último cuarto de hora, puso las cosas muy de cara para el partido de vuelta a un equipo al que le encantada la Copa de Europa.