Has decidido tomarte unas merecidas vacaciones, pero ¿cómo proteges el dinero que llevas?

Una de las mejores formas de desconectar del agotamiento y la monotonía de la rutina diaria es realizar un viaje. Explorar un nuevo lugar es una forma perfecta de desconectar de todas las obligaciones del día a día y, de paso, zambullirse en una cultura completamente diferente, conocer algo nuevo y desconocido sin las presiones de los quehaceres habituales.

A pesar de sus bondades, es saber también que un viaje implica una serie de importantes factores a tener en cuenta. En primer lugar, hay que buscar un lugar donde alojarse, organizar las actividades a realizar y por último, aunque no por ello menos importante, el equipaje. Puede que sea necesario llevar algo de valor, además del dinero indispensable para moverse y comer.

Proteger estas preciadas posesiones es algo que no se debe pasar por alto, y la mejor forma de conseguirlo es utilizando una caja fuerte portátil. Para muchos, el concepto de caja fuerte es lo que se puede encontrar en una web como la siguiente: https://www.hartmann-tresore.es/cajas-fuertes.html. Sin embargo, hay modelos pensados para los viajeros, para ayudarles a evitar hurtos indeseados.

El fabricante Hartmann Tresore, con más de 100 años de actividad en el sector de las cajas fuertes, cuenta entre otras cosas con una variante dedicada a este tipo de necesidades. De esta forma, se puede combinar la ligereza y portabilidad de esta modalidad de caja fuerte, combinada con la calidad y confianza que aporta una firma con tantos años de experiencia a sus espaldas.

Aun así, aunque contar con esta medida de seguridad es importante, también conviene plantear otras medidas importantes:

    1. Reparte las cosas: no concentres todas tus pertenencias en un mismo lugar, repártelas entre varios compartimentos o incluso en diferentes partes de tu ropa para que, en caso de robo, no te lo puedan quitar todo.
    2. Determina qué es importante: para poder almacenar las posesiones importantes en lugar seguro, es conveniente valorar primero qué goza de ese apelativo. Dinero, tarjetas y documentación son los primeros candidatos.
    3. Nunca en bolsas, bolsos o mochilas: estos objetos son los primeros en ser robados en el momento de un hurto por la facilidad de ser extraídos de su propietario. Por eso, jamás los utilices para guardar aquello que consideres de real importancia.