¿Creéis que estáis estancados?, ¿necesitáis dar un empujón a vuestra relación? Pues echad un vistazo a esto.


Las relaciones que llevan funcionando mucho tiempo corren el riesgo de caer en la rutina. Compartir tanto, durante tanto, juntos, hace que se vean las cosas de otra manera y en cierta medida cada parte de la pareja se acomode y empiece a mantener una inercia que puede ser letal para el futuro de la relación. No es algo que nos inventemos, el ser humano tiende a buscar la comodidad en lo que hace, y a veces, la rutina es su vía para seguir adelante.

El problema de la rutina es que es como un veneno que puede acabar con el romance más tórrido y apasionado. Cuando la imaginación y la creatividad se van por la ventana, el desamor empieza a llamar a la puerta para hacer de incómodo inquilino; sin embargo, hay muchas maneras de hacer que se vaya por donde ha venido y que en su lugar vuelva el amor en todo su esplendor.

Lo primero que debéis saber es que la rutina y la pereza deben quedar totalmente eliminadas. Una vez ahí, el resto es invertir tiempo, imaginación y, sobre todo, ganas de sorprender a la otra persona hasta con los detalles más pequeños. Si flojeáis en esto de imaginar, tranquilidad, vamos a daros algunas ideas para que vuestra relación vuelva a ir viento en popa y solo tengáis que preocuparos de que os falten horas para disfrutar el uno del otro.

Originalidad en la cama

Las relaciones íntimas son uno de los pilares fundamentales para que la relación de pareja funcione. Buscad momentos para desatar vuestra pasión, probad a juguetear el uno con el otro de manera original, tantead incluso con disfraces sexys. Hay muchos lugares donde podéis comprar juguetes eróticos y disfraces muy picantes, por ejemplo https://www.venus-plaza.com/, y vale la pena probar. Muchos y muchas acaban repitiendo y explorando cada vez más.

Vidas propias

Es muy bonito compartir con tu pareja, pero más lo es tener vuestras actividades propias, aquellas que no realizáis en conjunto. El motivo de esto ya no es solo lograr cierta independencia también necesaria para el desarrollo de la relación, sino el poder compartir experiencias que el otro desconoce, tener más temas de conversación e incluso ser el oxígeno para desarrollar nuevas y originales actividades. No es bueno ir con tu pareja a hacerlo prácticamente todo, conviene que cada uno tenga su propio espacio, en el que actúe con mayor independencia. A las personas nos gusta saber que tenemos algo que es nuestro, que podemos compartir con los demás de manera puntual, pero que en el fondo sea “nuestra zona”.

Interés por la otra persona

Este punto va ligado al anterior. Si a tu pareja le gusta la música, el cine o incluso degustar sabores de café diferentes, demuestra tu interés por el tema. Si le pasó algo interesantísimo la última vez que quedó con sus amigas o amigos, déjale claro que te interesa. Cada persona es un mundo, y ese mundo puede ser algo fascinante para el otro miembro de la relación; no es bueno enrocarse y caer en el tópico “no me gusta tal”, hay que dejarse llevar por la curiosidad y tratar de saber por qué le gusta, qué tiene de especial que tanto le atrae. Quizá incluso tú caigas en ese mundillo y comience a gustarte sin darte cuenta.

Momentos para los dos

Tener vidas propias y situaciones para cada uno de forma individual es importante, pero contar con momentos que compartáis solo y exclusivamente los dos como pareja es fundamental. Normalmente, cuando ya hay niños, encontrarlos es todavía más difícil, y siempre hace falta la ayuda de un tercero que se quede a cargo de ellos. Seáis papás, mamás, o lo que sea, recordad que antes de todo eso sois pareja, y como tal, merecéis vuestros ratitos de intimidad y de disfrute, ya sea con una charla sobre nada, una experiencia nueva o un baile entre las sábanas.

Mantened el desafío

Cuando creemos que hemos ganado algo, nos acomodamos por nuestra victoria. En las relaciones pasa igual. Los tiempos de conquista dan pie a la rutina en el momento en que la pareja se formaliza, ya que no hay que “ganarse” al otro o la otra. Mantener ese reto, ese desafío, es un mecanismo que despierta aún más el interés y pone a trabajar a la imaginación para dar otro paso más con el que seguir conquistando a la otra persona. En el fondo, esta es la idea que más combustible arroja al motor de una relación: mantener las ganas de conquistar a tu pareja.

Seguid todos estos consejos, y recordad sobre todo que el día a día debe ser otra forma de demostrar a quien quieres que realmente lo quieres o la quieres. A veces cuesta desperezarse y ponerse manos a la obra, pero los resultados y la satisfacción que otorgan una relación donde prevalece el amor son algo inconmensurable.