Motivado al frenazo de casos en ejecución por la huelga de funcionarios judiciales y el aumento de intervenciones de los Servicios Sociales, los desalojos han caído a uno por día, mientras la oficina del Casco Vello señala lanzamientos con vista a un mes.

Los números del primer trimestre vaticinaban un año récord de desahucios a la baja y el cómputo así lo confirmó.

Los juzgados civiles al Servicio Común de Notificaciones y Embargos han consignado 405, la cifra más baja de lanzamientos en la década. Es decir, el número de habitantes morosos que fueron desalojados se redujo a uno por día, cuando en otros períodos era de dos, con máximos en 2010 de 576 y en 2014 de 593 lanzamientos respectivamente.

Con respecto a los embargos ha sido similar

Los bienes requisados (casa, coches, salarios, etc.) cayeron a 372, casi 70% en relación a cinco años atrás y 14% menos que el año anterior. Un hecho que contrasta con el aumento de las casas okupas según el personal del Servicio. Fernando Varela, Letrado de la Administración de Justicia señala que hay muchos lanzamientos en domicilios de alquiler ocupados y desahucios cuyo control ha sido difícil.

Considera que Vigo es una localidad conflictiva y los casos para llevar a cabo el lanzamiento de los okupas son puntuales. Esto se presenta cuando el propietario de un piso insta el desalojo y si es el banco quien encuentra que la vivienda está ocupada y debe actuar sobre la hipoteca por impagos, busca negociar con las personas que ocupan el solar.

El descenso en la cifra de embargos y desahucios se debe a dos factores

Primero, la intervención de los Servicios Sociales por parte de inquilinos que recurren a Xunta y Concello buscando ayuda, retrasando la declaración del desahucio.

Segundo, la huelga de funcionarios de Xustiza y que durante tres meses originó un embudo de casos. Según fuentes de Casco Vello, de enero a septiembre del año pasado se registraron apenas 237 desalojos. Ni el letrado judicial ni su plantilla pudieron ejecutar más casos porque los tribunales olívicos no los enviaron oportunamente a la oficina.

En el último trimestre del año 2018 y terminado el paro judicial, se encontraron con 168 lanzamientos más 174 demandas de embrago; así como notificaciones de impagos por agua, gas, teléfono… Esto trajo como consecuencia que la agenda del Servicio esté repleta obligando a señalar con un mes vista.

Finalmente argumentó Varela que se debe poner día y hora a los lanzamientos, ya que cuando se solicita el pago y no se cumple se fijan fechas distintas, una para el juicio y otra para el lanzamiento.