¿Con qué edad moriré? ¿Aprobaré ese examen? ¿Tengo alguna oportunidad con mi crush? ¿Conseguiré trabajo de lo mio? La adivinación ha sido un tema que ha cautivado a lo largo de la historia a muchas personas. Está presente en leyendas, en la literatura clásica y contemporánea, en la cultura popular y, al menos hasta hace no demasiado, en la programación de algunos canales de televisión. 

En nuestros tiempos el método más popular es sin duda el de las cartas de tarot; sin embargo, algunas videntes como María Jesús Gallego creen que el método no es lo realmente importante. En su página www.tarotistavidentenatural.com, asegura: “Una vidente seria puede usar el tarot como manera de inspirarse y entrar en contacto con quien la ha llamado, pero no basar su predicción únicamente en el significado de cada arcano.” Para ella es necesario que exista un talento innato. En la cultura clásica, sin embargo, se trataba como un don concedido por los dioses que podía otorgarse después del nacimiento.

La figura del vidente y su carácter sagrado

El mito de Cassandra  es un ejemplo de esta creencia. En él se cuenta como el dios Apolo ofreció a Cassandra, una de sus sacerdotisas e hija de los reyes de Troya, el don de la videncia a cambio de que esta “se entregara a él de forma carnal”. Cassandra aceptó, pero una vez obtuvo el don rechazó a Apolo, que contrariado decidió convertir la clarividencia de Cassandra en una maldición y escupió en la boca de la joven, eliminando con ello su capacidad para persuadir a los demás. De esta forma, por más que ella advirtiera y demostrara decir la verdad, nadie la creería nunca. Este mito da nombre al conocido complejo bautizado con el nombre de la princesa Troyana, con el que es posible que te identifiques si alguna vez has tenido que consolar a algún amigo o amiga al que ya habías advertido de que volver con su ex era un mala idea. 

Sin embargo, cuando pensamos en el concepto de adivinación nos viene a la cabeza algo más que una simple predicción basada en hechos con alta probabilidad de producirse en el futuro. No vemos como adivinos a meteorólogos, estadísticos, ni tampoco a activistas en contra del cambio climático. Nos remitimos normalmente a figuras con un aire místico que nos prometen desentrañar a golpe de baraja, bola de cristal, runas, hojas de té o cual sea el método que utilicen, las respuestas que la neblina que se interpone entre nuestro presente y futuro no nos deja arrancar de este último. Tal vez la culpa de esta imagen arquetípica del adivino la tengan algunas de las personalidades más conocidas que, a lo largo de la historia, han dicho poseer esta habilidad. 

Videntes famosos

Nostradamus

Por supuesto, si hay alguien que no puede faltar en una lista como esta ese es Nostradamus, el famoso profeta cuyas predicciones, aún a día de hoy, se siguen estudiando minuciosamente; ya que sus defensores aseguran que muchas de ellas se han cumplido y,  por tanto, así harán también el resto de las que dejó escritas. Como curiosidad, Nostradamus predijo que el fin del mundo se produciría en el año 3797, algo que deberías tener en cuenta si pretendes invertir dinero en criogenizarte para verlo en persona. 

Madame Lenormand

La famosa cartomante fue especialmente conocida en Francia, donde se la vinculaba con el mismísimo Napoleón Bonaparte, la emperatriz Josefina y los líderes de la revolución francesa: Marat, Robespierre y Saint-Just, a quienes predijo muertes violentas. Su impacto en el arte de la cartomancia fue tal que da nombre a una de las barajas más utilizadas por los amantes de esta disciplina. 

Edgar Cayce

Fue uno de los psíquicos más célebres de Estados Unidos y se le atribuían los dones de la percepción extrasensorial y la clarividencia. También se dice de él que llegó a predecir la Segunda Guerra Mundial y el asesinato de John F. Kennedy. 

La Adivinación en la actualidad

La fascinación hacia la videncia siempre ha motivado a algunos a tratarla como un negocio. Por ello en la actualidad podemos encontrar un sinfín de propuestas, algunas de ellas tan chocantes como la de Jackie Stallone, la astróloga y celebrity estadounidense, más conocida por ser la progenitora del actor Sylvester Stallone que por sus estrambóticos métodos de adivinación. Otros, además, han usado este arte como medio para ganar fama y abrirse paso a otras ocupaciones relacionadas con el espectáculo. Este tipo de personas suelen usar sus nombres para atraer llamadas a sus gabinetes. Sin embargo, otras integrantes del gremio, como María Jesús Gallego, advierten de que las consultas “deben de ser realizadas sin gabinete por una vidente experta.” Sea como sea, si estás cansado de tragedias griegas, considera recomendar este tipo de servicios a tus amistades con tendencia al mal de amores la próxima vez que insistan en buscar consejo sentimental.