Hoy en día existen una gran cantidad de maneras de pedir un crédito. Acudir a un banco es el método más tradicional, no obstante, desde la crisis, y dada la gran cantidad de préstamos concedidos en aquella época, los bancos endurecieron sus condiciones, y hoy en día, es necesario una gran cantidad de papeleo, además de un tiempo de espera considerable hasta que deciden aprobarlo.

Crédito rápido

Lo nuevo: solicitar un préstamo rápido por internet

En contraposición han nacido muchas entidades financieras afincadas en Internet, que conceden préstamos con solo el DNI, para realizar esta gestión sin apenas trámites, sin avales, y con la posibilidad de disponer del dinero en un breve periodo de tiempo.

Si queremos pedir un crédito, debemos saber que existen varios tipos de créditos, así que, si estás pensando en optar por uno u otro, te explicamos las características de cada uno.

  • De consumo. Se trata de una suma de dinero que se recibe de la entidad financiera en cuestión y está destinado a pagar algún servicio. Se trata de créditos que se pagan en menos de cuatro años, por lo general.
  • Hipotecario. Puede que sea el que más nos suene, y es que se trata del crédito que nos otorgan cuando queremos comprar algún terreno, propiedad o vivienda. Estos créditos pueden pagarse de medio a corto plazo, lo que supone que se devuelvan en plazos desde 8 a 40 años.
  • Comercial. Cuando hablamos de créditos comerciales nos estamos refiriendo a un dinero que la entidad presta a una empresa para realizar alguna inversión relacionada con la actividad de la misma. El plazo del que se dispone para devolver estos créditos está entre el corto y el mediano.
  • Personal. Los créditos personales se otorgan a una persona física, para que adquiera un bien. Se pagan entre el corto y mediano plazo y en la actualidad ha proliferado su actividad en Internet. El hecho de que hayan nacido entidades que conceden minipréstamos a corto plazo, ha supuesto la solución para muchas personas que no podían hacer frente a gastos inesperados como la sustitución de un electrodoméstico o la financiación de unos estudios. En la red existen créditos que se conceden sin nómina, sin aval y sin apenas papeleo.
  • Prendario. Se trata de una suma de dinero que reciba una persona física por parte del banco o entidad financiera.  Previamente, la entidad aprueba el crédito y quedará con prenda hasta que la deuda quede completamente liquidada.

Poder disponer de dinero líquido de forma rápida es algo que para muchas familias es su bote salvavidas durante un tiempo. Siempre que haya un ingreso futuro, esta idea de financiación puntual y casi instantánea es muy interesante.