El pasado fin de semana llegó la Navidad a Vigo con el llamado Black Friday (viernes negro), que consiguió según los comerciantes un aumento en las ventas de hasta el 60%.

Sus calles se vieron repletas de gente consumiendo en tiendas, cafeterías y bares, además, la decoración y el encendido del árbol que se produjo a las 21 horas, despertaron el interés de sus habitantes y turistas, quienes pudieron presenciar en vivo el hermoso espectáculo. Fue retransmitido a más de 40.000 personas de 36 naciones, a través del canal autonómico y por las redes sociales.

El Alcalde de la ciudad se mostró muy complacido por el balance general de las ventas, que según los comerciantes este fin de semana fue muy positivo, principalmente en lugares como el Náutico o Príncipe que recibieron gran cantidad de visitas debido a sus diversos comercios, cercanía al centro y las atracciones navideñas de este año.

Además, permitió en tan sólo tres días, la creación de 60 empleos temporales que se conservarán hasta enero.

Por su parte, una representación de los vendedores de las zonas del Calvario, As Travesas, Teis y el Casco Vello manifestaron que las ventas fueron mayores que en 2017, ya que sus rebajas y ofertas atrajeron a una gran cantidad de público, aunque reconocieron, que los consumidores se concentraron mayormente en el centro, sobre todo por las originales decoraciones navideñas.

Aunque los resultados son históricos hubo críticas con respecto al costo del alumbrado, el cual, se calcula en unos 1,5 millones de euros, cifra considerada como un gasto excesivo. El alcalde salió al paso argumentando que la ocupación del fin de semana fue tan espectacular, que triplicó dicho gasto, y aún quedan semanas para disfrutar de la temporada navideña y del puente de la Constitución.

Vigo es una ciudad española de la provincia de Pontevedra, asentada en la comunidad de Galicia. Se le conoce también como la Ciudad de la Oliva, motivado por la colosal olivera plantada por los caballeros monjes templarios en el atrio de la Colegiata de Santa María de Vigo, emblema que incluso está en su escudo y que luego desapareció tras la edificación en 1816 del templo actual.

Cuenta con emblemáticas plazas, calles y avenidas muy concurridas, especialmente en los últimos meses del año por su atractivo cultural, turístico y comercial. Es famosa por el Camino de Santiago en su recorrido por la costa.

Tanto el empleo, como el comercio, notan la influencia de la Navidad viguesa que atrae al turismo y por consiguiente un capital económico significativo. Constantemente empresas relacionadas con el ramo ofrecen planes vacacionales para conocer la localidad en esta época del año, pues las luces de Vigo son ya toda una tradición.