La Audiencia Provincial de Navarra ha solicitado la comparecencia para el jueves 5 de julio de Antonio Manuel Guerrero, ex guardia civil miembro del grupo de la Manada, condenado a nueve años de prisión por abusos sexuales a una joven en los Sanfermines de 2016, por el intento de obtener un nuevo pasaporte.

Esto se debe a que la Fiscalía de Navarra solicitó al Tribunal el reingreso en prisión de Guerrero,  por el manifiesto riesgo de fuga a pesar de las medidas cautelares impuestas por la justicia.

El condenado había requerido cita previa y concurrió a la oficina de expedición de documentos  de Tablada-Sevilla, el lunes 25 de junio a las 11:30 de la mañana, sólo tres días después de la salida de la cárcel bajo fianza y el mismo día que se presentaba ante el juzgado de guardia de Sevilla para cumplir uno de los requisitos que le impuso la Audiencia de Navarra.

La cabeza de la unidad de expedición de estos documentos, le advirtió el impedimento de hacerlo, por tener una prohibición impuesta por el juez de no salir del país.

Citado por el tribunal miembro de la Manada por el intento de renovación de su pasaporte

El Juzgado ha pedido a la Policía Nacional de Andalucía, que confirme la hora de presentación de Guerrero a la oficina de pasaportes y detalle  el día y funcionario a quién le solicitó la cita. Asimismo, requirió la identidad de los efectivos de la Policía que hablaron con Guerrero, sí mostró el auto de la Audiencia de Navarra relacionada al pasaporte y también las causas de no haberse notificado  de inmediato al ese tribunal la comparecencia del condenado.

Su abogado, Jesús Pérez, aseguró que su cliente se presentó en la comisaría porque creía que tenía el pasaporte caducado y quería informarse  si tenía que hacer algo ya que “no quería tener ni el más mínimo problema”.

Como el resto de los condenados, debe comparecer tres veces a la semana al juzgado de guardia de su localidad de residencia. Igualmente tiene prohibido entrar a Madrid, zona de residencia de la denunciante, ni puede comunicarse a través de ningún medio o procedimiento.

Del mismo modo, se le quitó el pasaporte y se le niega salir fuera del territorio español sin una autorización judicial; también tuvo que destinar un domicilio donde se le puede encontrar, así como un número telefónico para contactarlo, con la advertencia expresa de que en el caso de que no se le localice inmediatamente, se expedirá la correspondiente orden de búsqueda y captura.

Antonio Guerrero fue condenado también a pagar 300 € por el hurto del teléfono móvil de la víctima.