Que el mundo del fútbol se moderniza cada día que pasa es algo que nadie puede evitar. Y es que, en un deporte en el que el dinero lo es prácticamente todo, los grandes clubes españoles, de las Grandes Ligas, así como los clubes que en un futuro no muy lejano aspiran a tener ciertas pretensiones, necesitan nuevos incentivos económicos.

Por todo ello, ya pesar del gran dolor que deben tener los seguidores del Celta de Vigo, su presidente ha decidido que dejan Balaídos. Un estadio que les ha acogido durante muchos años y que has seguido la trayectoria del equipo en Europa así como en España tanto en primera como en Segunda División. Sin embargo, su ciclo parece haber terminado.

Discrepancias con el ayuntamiento

Hay que decir, haciendo honor a la verdad, que esta idea se venía gestando desde hace ya un tiempo. No hay que olvidar que el actual estadio de Balaídos es un estadio municipal lo que hace que sea el Ayuntamiento el que tenga siempre la última palabra a la hora de tomar decisiones. Solo hay que ver todo el revuelo que se montó tras la suspensión del partido que enfrentaba al Celta de Vigo con el Real Madrid.

El presidente actual quiere un estadio que no solamente este acorde a la categoría del club sino sobre el que tengan todo el poder de decisión. Este año, precisamente cuando han hecho un gran papel dentro de la principal competición europea que ellos tienen que no es otra que la Europe League, creen que es el momento de dar un salto cualitativo. Un estadio que no sólo les permita tener una nueva imagen de cara al exterior sino que al mismo tiempo también le reporte una serie de ingresos que les pueden venir muy bien dentro de todo lo que tiene que ver con el mundo de los fichajes.

Solo queda desear que al Celta de Vigo le vaya bien en esta nueva andadura ya que no han sido pocos los equipos los que han creado un nuevo estadio y luego han tenido muchos problemas económicos.