La cerrajería es considerada el arte de arreglar o abrir cerraduras y existen muchos mitos que sería interesante conocer entorno a esta especialidad.

Es muy común ver en programas de televisión o en ciertos espectáculos donde magos o supuestos maestros de la cerrajería, son capaces de liberar candados, cerrojos y demás artilugios encargados de bloquear una puerta o una cadena, en cuestión de segundos, solo utilizando sus manos, un alfiler o una ganzúa muy simple.

Pero nada más lejos de la realidad, el arte de la cerrajería ha ido evolucionando a lo largo de los años y es cada vez más difícil desbloquear una puerta, sin hacer un verdadero estropicio.

Es improbable que si la puerta está cerrada con llave (especialmente las puertas principales de las viviendas), las cerraduras pueden ser desbloqueadas en cuestión de segundos. Se requiere un especialista que sea capaz de entender el cerrojo analizando una serie de parámetros y el tiempo estimado de operación puede variar entre un cuarto de hora hasta mucho más tiempo. Es por ello, que pensar en el hecho que una persona puede llegar y en unos minutos abrir una puerta, es un mito.

El tiempo que se invierte en disponer de la información necesaria para abrir cada tipo de cerradura, en ejecutar la acción y en desplazarse hacia el lugar del incidente, suele ser tiempo que un profesional ha de dedicar para solventar nuestra incidencia y debe ser valorado en consecuencia. Afortunadamente si estamos en la provincia de Madrid, es posible encontrar cerrajeros baratos en Fuenlabrada que nos hagan la operación sin vaciarnos el bolsillo.

Los mitos más comunes alrededor del oficio de la cerrajería

Solo necesito a un cerrajero cuando me quede fuera y sin llaves

Los cerrajeros suelen ser una oportunidad para encontrar soluciones orientadas a la gestión de todo tipo de soluciones de bloqueo de puertas, estancias y demás elementos que necesitemos proteger físicamente. Podemos encontrar en: https://www.cerrajero-alcobendas.org/, soluciones variadas que nos permitan disfrutar de ideas que quizá no hayamos pensado.

Por citar un ejemplo: Si disponemos de múltiples propiedades de alquiler temporal que gestionamos nosotros regularmente, sería posible introducir cerraduras en cada vivienda que permita llaves individuales para cada domicilio, y luego una llave maestra que las abra todas. Esto podría ser útil si tenemos servicios de limpieza, o necesitamos abordar la casa por cualquier inconveniente.

Es necesario proteger a toda costa la vivienda contra posibles forzamientos

Como veníamos indicando anteriormente, no es tan fácil forzar una cerradura y el tiempo que se requiere para ello puede variar considerablemente entre un cerrojo y otro. Esto quiere decir, que si tenemos cierto temor porque una persona entre en nuestra vivienda a base de forzar la cerradura, esto puede deberse al mito de pensar que es tarea fácil.

Generalmente las personas que pretenden hacer esto, van a buscar una vía alternativa: Las ventanas, o cualquier espacio que tenga un acceso relativamente fácil. La vía del forzado de cerradura es increíblemente costosa, sobre todo en términos de tiempo, y el riesgo de ser “cazado in fraganti” es demasiado alto como para arriesgarse imprudentemente.

Es cierto que se han encontrado algunos errores en la seguridad de algunas cerraduras y algunos ladrones con conocimiento de esto, han podido abrir puertas fácilmente. Pero también hay que entender que la probabilidad de que el ladrón conozca el fallo de seguridad es demasiado baja y a veces incluso, obsesionarse con esta remota posibilidad, es algo totalmente injustificado. Por ello, en este aspecto, a veces es mejor usar la lógica y no obsesionarse con esta ocurrencia innecesariamente.

Aunque si nos decidimos a cambiar de cerrojo por algún motivo, en un cerrajero de calidad como https://www.cerrajerosalcorcon.es/ podremos encontrar alguno que se adapte a nuestras necesidades.

“Forzar cerraduras es fácil, voy a probar a hacerlo yo”

Es necesario un entrenamiento arduo y largo para alcanzar un nivel profesional en el arte de abrir cerraduras. Es cierto que si dedicamos una tarde y disponemos de suficiente información al respecto, podríamos aprender a abrir algún cerrojo de dificultad intermedia o baja.

Pero también hay que entender que disponer de las herramientas para abrir cerraduras puede considerarse un delito si no se dispone de la licencia específica. Las ganzúas profesionales pueden estar tipificadas en el código penal, y andar trasteando con esta práctica puede costarnos un disgusto.

Es mejor dejar esta actividad en manos de profesionales y más sabiendo que no tiene porqué ser necesariamente caro utilizar los servicios de un especialista en la materia. Además siempre es posible encontrar un cerrajero económico en Móstoles que nos haga la gestión.

En un mismo orden de ideas, si pensamos que romper un cristal para acceder a la vivienda (siempre que esto sea posible), debemos tener presente la alternativa: Pensar que puede ser más barato que contratar al cerrajero puede ser un error, dado que los precios reducidos que estos nos ofrecen, en muchas ocasiones suelen suponer una ventaja comparativa a tener que romper el cristal y correr el riesgo de incrementar el daño innecesariamente.