La muerte de Verónica ha sido calificada por Ángeles Carmona, Presidenta del Observatorio de Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial, como un acto de violencia de género debido a sus características.

Con respecto al suicidio cometido por la empleada de Iveco, el caso ha dado un giro además de las consideraciones procesales que acarrea. Se trata de una muerte que puede terminar con la implicación de un tercero por lo que puede haber un complicado a pesar de que fue un acto voluntario.

Si se logra demostrar que su ex novio difundió un video podría ser llevado a juicio, pues con los testimonios y huellas que adquiera la policía, representarían pruebas suficientes para poder condenarlo, pues de ser así habría relevancia jurídica además de social basada en acción-reacción sobre todo cuando se trata no sólo de acoso sino que derivó en suicidio, lo cual refleja que más que victimaria, Verónica era la víctima.

Al ser un hecho social, es considerado como hecho punible en lo civil, lo que hace plausible el hecho de que de haber herederos, llámense esposo actual e hijos, podrían solicitar una indemnización al victimario, por ser considerada Verónica, víctima de violencia de género, según declaraciones De Carmona.

En los estatutos, se establece que la violencia de género se encuentra tipificada como el hecho de que un hombre agreda de cualquier forma a una mujer de manera física, Psicológica e incluso económica, con la cual haya mantenido cualquier tipo de relación sentimental, y todo por el simple hecho de ser mujer.

Durante el año 2017, fue aprobado unánimemente, un Pacto de Estado hacia el hecho de violencia de género, que se ciñe a los tratados internacionales entre los cuales se destaca el de Estambul firmado en el 2014, en la Unión Europea entre los cuales destaca España.

Se establece en la ley como  violencia de género la que se realiza en contra o que afecte a una mujer, bien sea que el agresor y la victima hayan tenido una relación sentimental o no, por lo que basado en estos hechos, las leyes españolas extenderán la noción en cuanto a violencia de género, añadiendo además los casos de Laura Luelmo y el de Diana Quer respectivamente.

En consecuencia, se encuentran trabajando conjuntamente tanto Carmona como la secretaría de un juzgado de Violencia sobre la Mujer en Sevilla sobre el hecho de si el agravio es contra una mujer o un hombre, que según las leyes para ambos aplica la violencia de género.