El deporte nos ha brindado una larga línea de figuras que han hecho de esta habilidad algo fenomenal y esto se debe a la manera en la cual estas personas logran presentarse dentro de los distintos deportes que existen de una manera sobresaliente, permitiéndose adentrarse en el mundo de los mejores deportistas que existen.

Es un hecho y es una realidad, sin embargo, el deporte también puede ser algo circunstancial, ya que la gran mayoría de los casos pueden verse afectados por algún hecho que cambiaría su rumbo e inclinación deportiva primaria de un jugador.

El caso del piloto de Honda ha dejado ha sorprendido a muchos

Joan Mir tenía que ser patinador o Skater si deseaba ser deportista, ya que no existía otra opción para él y es que su padre, en el centro de Palma, vende patines de toda clase desde su negocio llamado Roll and Roll, para lo cual solo era necesario que Mir decidiera la modalidad bajo la cual desearía trabajar, incluso afirma que “Probé todo lo que había en la tienda y me gustaba pero…” aseguró el deportista.

Joan Mir montando en moto

Joan Perelló, su primo, corría en moto y para el año 2011 logró completar el mundial de 125cc, aunque después se dejó llevar “por el mal camino”.

En el 2007, Mir se entregó a la escuela de Chicho Lorenzo, padre de Jorge, para después de estar durante 10 años, convertirse en campeón mundial de moto3 y es que con tan solo cinco carreras faltantes, es líder con un total de 61 puntos sobre el segundo, Romano Fenati, habiendo ganado siete pruebas, razón que hace pensar que este podría superar el récord de victorias en la temporada de 125cc de Marc Márquez.

«Espera, espera, no vayas tan rápido. Es verdad que ya he hecho lo más difícil y tengo una buena ventaja, pero si pienso ya en celebraciones y en récords, puedo desperdiciarlo todo» afirma el box de su equipo. A los 20 años le comentan sobre la presión y este se ríe, afirmando que lo vivió hasta llegar a donde llegó hoy por hoy y según sus palabras: “ahora ya estoy aquí, en el paddock, ya he ganado carreras, ya he demostrado que voy rápido. No me van a echar por un mal día”

“Y era un agobio” afirma Mir, quien a su vez asegura que “hay dos formas de llegar al mundial: pagando o sin pagar. Soy de los pocos que nunca ha tenido que pagar. Cada año mi padre me decía: este octubre se te acaban las motos” Pero cada octubre conseguía una ayuda y un equipo, para el siguiente” según el dominador mundial de Moto3.

Comenta también, que al principio era uno de los más pequeños de su clase, cuestión que podría haberle salido cara, sin embargo, sus actuales 1,78 metros de altura le permiten trabajar de forma eficiente en su práctica.