Aunque el término ¨embrague¨ es popularmente conocido tanto para expertos y amantes de los vehículos como para los que no, no todo el mundo sabe cual es el mecanismo de los discos de embrague en un vehículo y cómo funcionan realmente. Esto es el primer paso para poder realizar manualmente un cambio de discos cuando se observan ciertas pistas de que no están funcionando correctamente.

Para toda persona que tenga una moto o que quiera tener conocimientos básicos sobre su funcionamiento, es imprescindible saber cambiar los discos de embrague de una moto. En el momento en el que el vehículo muestra señales evidentes de que este mecanismo no está funcionamiento bien, es necesario cambiarlos de inmediato para la salud de tu vehículo y de ti mismo.

Independientemente de que se trate de embragues para Ducati, Yamaha o Kawasaki el procedimiento para cambiar los discos es prácticamente el mismo. Solo hay que seguir una serie de sencillos pasos válidos para cualquier moto.

Qué son y para qué sirven los discos de embrague

No todo el mundo tiene claro el funcionamiento de un embrague, de modo que comencemos por ahí. La finalidad última de este mecanismo es dar la posibilidad de unir o separar el eje de cambio de velocidades de un vehículo al movimiento del motor, es decir, permite aislar el movimiento del motor del de la rueda trasera.

El funcionamiento del mecanismo no tiene gran complicación, pues se compone de una serie de discos que están apretados unos contra otros, de modo que se transmite el movimiento de uno a otro. Para que esta conexión deje de ocurrir solo es necesario separar dichos discos, de este modo el movimiento no se transmite. El momento de realizar esta maniobra puede ser el que tú decidas, solo hay que apretar a la maneta del embrague. Cuando esto ocurre los muelles que están apretando el embrague y los discos se separan para dejar de estar apretados unos contra los otros.

Hay momentos en los que el vehículo te da pistas de que hay que cambiar los discos, pero no siempre es tan fácil de detectar. La mejor forma de percatarse es en el momento en el que se suelte el embrague y la moto tarde en reaccionar. Otro caso muy representativo es cuando vas en la marcha más larga y al acelerar no te permite avanzar más. Estos dos casos pueden ser señales claras de que debes de sustituir los discos del embrague, independientemente de que se trate de un embrague anti rebote Ducati o no.

Cómo cambiar los discos de embrague

La calidad de los discos es fundamental a la hora de que se mantengan intactos, asique a modo de consejo recomendamos los discos de embrague Ducati por su gran calidad – precio.

En primer lugar, hay que sacar el cable de la leva del embrague que está en la parte de arriba de la tapa, para ello hay que destensarlo íntegramente en la maneta. Seguidamente se tiene que aflojar la contratuerca dejando el orificio por el cual se extrae el cable. Es momento de quitar todos los tornillos de la tapa del embrague y extraerla. Después se extraen también los tornillos que comprimen los muelles del embrague siguiendo una cruz como orden de extracción. Para sacar los discos no debería de ser ningún inconveniente si están los de ferodo en el exterior. Si no es así deberás ayudarte con un alambre para hacerlo.

A continuación, hay que comprobar el estado de los discos. Si los de ferodo son de color negro y huelen a quemado, habrá que cambiarlos con seguridad. Si los de metal se han coloreado es también una señal para cambiarlos. De todos modos, los discos de ferodo podrían estar desgastados, de modo que se recomienda comprobarlos. Para cambiarlos por unos nuevos, éstos se tienen que poner en aceite de motor por lo menos cuatro horas. Si quieres unos discos nuevos de calidad es conveniente apostar por los discos de embrague Ducati Monster 696. Al incorporarlos en el vehículo, es conveniente meterlos en el mismo orden en el que han sido extraídos. Se pone la tapa de presión, los muelles y los tornillos nuevamente. Los expertos recomiendan apretarlos con dinamométrica.

Finalmente se limpian las superficies de contacto de la tapa, se pone la junta nueva y el empujador de la placa de presión. La varilla de la leva se debe colocar en su posición. Para terminar, se atornillan dos o tres vueltas los tornillos de la tapa, se aprietan al máximo y se coloca el cable.

Este es el procedimiento a seguir, como veis no es muy complicado y se puede realizar paso a paso sin inconveniente. Requiere de unas cuantas horas, pues los nuevos discos hay que dejarlos en aceite, pero quitando ese tiempo de espera, los demás pasos son sencillos y rápidos.