BBVA asegura que las reglas comunes que habrían sido propuestas por la Comisión Europea para los regímenes de insolvencia empresarial de los distintos países que forman parte de la Unión Europea está “excesivamente centrado” en las grandes empresas.

Leticia Gayo, directora de los servicios jurídicos de riesgos y negocios bancarios de BBVA lo señaló durante una audición celebrada en el Parlamento Europeo con el objetivo de presentar a los eurodiputados las opiniones sobre los diferentes sectores implicados en la propuesta elaborada por el ejecutivo comunitario para la directiva sobre una insolvencia, segunda oportunidad y reestructuración.

El banco dirigido por Francisco González, su presidente y quien es el único representante de este sector, puso en duda  el enfoque propuesto, asegurando que está “excesivamente centrado en grandes compañías con demasiada frecuencia”. La propuesta de Bruselas, la cual fue presentada el pasado Noviembre, se presentó con la finalidad de unificar la legislación de los estados miembros sobre las reestructuraciones e insolvencias empresariales, para así impulsar las inversiones fronterizas.

Francisco González presidente BBVA

Principalmente, sus objetivos se basan en lo siguiente:

Dar garantía a los empresarios con una segunda oportunidad para desarrollar actividades comerciales después de una quiebra; aumentando las oportunidades para una reestructuración a tiempo de las empresas que se encuentren en una dificultad financiera, con la finalidad de prevenir la quiebra y evitar los despidos.

Por último, fomentar procedimientos de insolvencia más eficientes y efectivos en toda la Unión Europea.

Para la directora, también es necesario “replantearse” el incremento de las intervenciones judiciales en los procesos de formación y reestructuración de las clases sobre la base de acuerdos entre acreedores, así como la incorporación poco clara del “absolute priority rule”,punto a través del cual las categorías superiores de los acreedores deben ser pagadas íntegramente antes de que uno o más personas puedan recibir pago alguno.

También se estima que ciertos aspectos podrían acarrear “la disminución de la efectividad” de los procesos que se centran en la reestructuración.

Bajo la opinión dada por la BBVA, la proposición de Bruselas podría aportar estabilidad financiera, esto debido a que podría disminuir los niveles de impago de préstamos que las empresas deberían realizar a las empresas, permitiéndoles hacer frente a los altos niveles de préstamos morosos que tiene el sector bancario de la Unión Europea, lo cual, teóricamente hablando, debería permitir a los bancos realizar más préstamos eventualmente.

En función de esto, los bancos han decidido participar de forma activa en el proceso legislativo desde el inicio de esta propuesta. Así mismo, también se aseguraron de dar respuesta a las consultas europeas relacionadas a la propuesta directiva, la cual ha participado en grupos de trabajo de asociaciones europeas.