el autismo leve

El autismo es una enfermedad que desorienta desde siempre, tanto a los miembros del núcleo familiar como a los profesionales que se disputan si se cura el autismo o no. Lo cierto es que hay datos objetivos que apoyan cada una de las teorías, y en este artículo vamos a hablar precisamente de este tema y de otros, siempre relacionados con este trastorno que afecta entre uno de cada mil a uno de cada quinientos niños y niñas.

Si bien no existe por el momento una cura efectiva, lo cierto es que sí existen distintos tipos de terapias y tratamientos que intentan por lo menos mejorar la calidad de vida del niño y por supuesto de toda la familia implicada. La medicina tradicional china, por ejemplo, no reconoce al autismo en los términos es que viene definido en occidente; sin embargo, numerosas pruebas médicas han sido determinantes en cuanto a que  la acupuntura puede ser de gran ayuda, aliviando algunos de los síntomas.

Claro que resulta una terapia para nada sencilla, pues uno de los requisitos es que el paciente se quede completamente inmóvil, y esto durante bastante tiempo, para que el profesional pueda insertar todas las agujas necesarias exactamente en los puntos en donde, según la tradición china, el Qi o energía vital se ha quedado estancado, ha dejado de fluir. La inmovilidad es un desafío para cualquier niño con autismo, por lo cierto es que una serie de estudios realizados en los Estados Unidos presentó significativas mejoras en el flujo sanguíneo cerebral; sobre una muestra de unos 22 casos a los que se aplicó la acupuntura tradicional por un lapso de cuatro meses, cada dos días, 20 presentaron mejoras.

La mayoría de los profesionales coinciden en un punto: un enfoque combinado entre distintas terapias y un cuidado especial con respecto a la dieta son aliados indiscutibles que aportan grandes beneficios. Lo cierto es que cada caso es único, y tanto los tratamientos como los resultados dependerá del tipo de autismo que presenta el niño o la niña, cosa que sólo un cuerpo de profesionales de la medicina y de la psiquiatría pueden evaluar.

Pero ¿de qué hablamos cuando hablamos de autismo? Nos basamos en un blog muy interesante, que nos da una serie de pautas claras que te resumimos a continuación. Verás que
en este blog aprenderás todo sobre autismo leve y otros tipos de autismo.

El autismo es un trastorno del desarrollo cerebral que comienza desde la infancia, alrededor de los 3 años, y que luego se mantiene de por vida. Hay muchos tipos distintos de autismo, como el autismo leve que presenta síntomas mucho menos severos que el de la enfermedad más grave.

En el autismo leve vemos por ejemplo los siguiente síntomas:

  • Son niños encerrados en sí mismos, que rara vez interactúan con otros o inician una conversación o intentan hacer amistades con otros niños.
  • No logran mantener un determinado argumento por mucho tiempo.
  • Sueles ser niños absortos en lo que hacen; es normal ver un niño con autismo leve tan concentrado en su juego que pierde total contacto con lo que ocurre a su alrededor.
  • Puede ser verborrágico, y a veces es tal la velocidad en la que hablan, o la forma de querer conectar cosas que no tienen relación entre sí, que no se les entiende.
  • Prestan atención a detalles que parecen nimios, cosas triviales que nunca llamarían la atención de otros niños; por ejemplo, pueden nombrar y contar todas las piezas que forman parte de un determinado aparato.
  • No logran mantener la mirada con otras personas, al menos por un período más o menos prolongado.
  • Tienen bruscos cambios de humor.
  • Suelen repetir una y otra vez algún texto que escuchan en una película, o unas líneas de un libro, o de una conversación que acaban de escuchar.
  • Presentan ciertos problemas motores, y sus habilidades en este ámbito son reducidas.

En cuanto a los tipos de terapia, se ha comprobado que estos niños responden positivamente a la terapia del habla. Como los niños con autismo leve tiene un modo de desarrollar sus discursos distintos al resto, educarles y animarles a hablar correctamente suele ser fundamental.

También resulta de gran beneficio la terapia asistida con animales ya que implica una cierta rutina diaria cosa que ayuda enormemente a estos niños; además, la interacción diaria con un animal los contiene desde el punto de vista psicológico ya que son niños que padecen fuertemente la soledad y el estrés.

Otra terapia muy recomendada es la de los masajes, ya que ayudan a que el niño se acostumbre al contacto, habituándose a sentirse cómodo y relajado, de a poco,  cuando lo tocan.