Si tenemos en cuenta la legislación vigente, las sensibilidades tan particulares de las personas y que los grupos de Whatsapp los carga el mismísimo demonio, no es extraña la situación que se ha dado en la ciudad de Vigo hace unos días. Y es que, aunque ahora entraremos en detalles, la madre de un alumno ha sido condenada a pagar 1.600 a una profesora a la que se le ha dañado su honor y su buena reputación.

Todo sucedió en el grupo de Whatsapp del colegio

Todo comenzó cuando la madre de un alumno, en el grupo que se había creado para estar al tanto de las novedades de la clase, hizo un comentario reproduciendo las palabras de su hijo. Este comentario venía a decir que la profesora de su hijo se comía su bocadillo por lo que este se sentía mal. Además, llegó a decir que no podía consentir que una profesora se comiera el desayuno de su hijo, el cual, corría a cuenta de unos padres que no tenían excesivos recursos económicos.

Tal fue el revuelo que se organizó como consecuencia de estas palabras, que llegaron a los oídos de la profesora, la cual, no dudó ni un solo instante en denunciar el hecho ya que consideraba que se había atentado contra su honor. Una denuncia que prosperó al punto de condenar a la persona acusada.

De hecho la madre tendrá que abonar una multa de 1.600 tras la sentencia del juez en la que da crédito a la declaración de la profesora en la que se asegura que solo son juegos que se hacen con los alimentos para despertar la curiosidad  las ganas de aprender de los chicos y de las chicas. Un método de enseñanza controvertido pero que, siendo honestos, solo ha denunciado esta madre, la cual, además tendrá que hacer frente a la multa.