Recordando hace 4 años cuando Ada Colau en su primer discurso tras haber alcanzado la alcaldía de Barcelona la segunda mayor ciudad española, donde expresó que su victoria había sido como una lucha entre David y Goliat; hoy se alza con una opción de ser nuevamente la alcaldesa, tras las elecciones del pasado 28 de abril; aunque se siente quebrantable, pues el escenario de las elecciones generales del 26 de mayo, no es muy optimista.

Esto se debe al auge en dicha ciudad de PSC y ERC, quienes se han repartido la victoria en partes iguales de los 10 distritos en Cataluña, 5 a 5 con apenas 2.700 votos de diferencia, Hecho que alertó al partido de Colau y no es para menos, ya que uno de sus hombres de confianza Jaume Asens, candidato de En Comú Podem perdió en Barcelona más de 53.400 votos entre las elecciones celebradas el domingo 28-A y  las generales de 2016.

Además el partido morado que venció hace tres años, hoy no logró ninguno en los ocho distritos donde Xavier Domènech era aspirante y menos lo ha hecho en los seis distritos donde en 2015 Colau consolidó su victoria. El panorama actual es endeble y aunque el temor por los resultados del 28-A aún no se cierne sobre su equipo; el conocimiento político establece que la conducta del votante difiere entre los sufragios generales y los municipales.

coordinadora regional de Podemos Andalucía, Teresa Rodríguez

Colau trabaja en su imagen como actual alcaldesa para ser la estrella absoluta de lo que consideran una especie de plebiscito sobre su gestión y persona.

Su foto se podrá observar en papeletas y pancartas confinando a un segundo plano a otros personajes. Se espera que Pablo Iglesias participe de manera puntual en la campaña, es decir sin ocupar mucho escenario; contrario a Gerardo Pisarello, Janet Sanz y Jaume Asens que la estarán acompañando.

Esta estrategia busca anular el apogeo que han tenido las investigaciones demoscópicas, las cuales vaticinan un éxito de Ernest Maragall candidato de ERC; rival de la izquierda y que la regidora ansía marcar diferencias apartándose del soberanista ‘procés’ donde Maragall se siente cómodo.

Con la independencia de Cataluña se ha originado una dicotomía de los comunes y Colau piensa hablar cuidadosamente sobre situaciones que tengan que ver con la ciudad; como por ejemplo la inseguridad.

Paralelamente, Colau tendrá que enfrentar a otro rival: el PSOE quien logró la victoria el 28-A, además de que la figura de Pedro Sánchez avivó las aspiraciones de Jaume Collboni candidato del PSC y Ana Colau tratará de frenarlas. El ERC ya ofreció al PSC una salida para sortear ser una enorme posibilidad luego de 4 años y no quedar derrotado, sencillamente un gobierno de coalición de izquierdas.