En horas de la madrugada fue localizado el cuerpo de una mujer de 47 años en Zaragoza, con heridas de arma blanca e identificada como Rebeca Santamalia y en un domicilio particular de esa capital aragonesa, propiedad de José Javier Salvador Calvo.

Salvador Calvo de 50 años es sospechoso de haber matado a la mujer y luego suicidarse lanzándose al vacío desde un viaducto de Teruel.

Santamalia era la abogada defensora de Calvo y presuntamente ambos mantenían una relación sentimental, por lo que la delegación de gobierno de Aragón está investigando su muerte como un nuevo caso de violencia de género.

El jueves a las 21 horas, el marido de la abogada preocupado porque ella no regresaba a casa denunció a través de una llamada por el 091 de la policía su desaparición, comenzando entonces las averiguaciones del caso.

Posteriormente de esta llamada la policía habló con familiares de la víctima y se se presentaron en un piso de la calle de Francisco Pradilla, en el barrio de San José, pero nadie respondió ni en la vivienda ni por el teléfono.

Finalmente y a las 4 de la madrugada, los agentes policiales logran ingresar y encuentran el cuerpo sin vida de la abogada desaparecida dentro del piso de su antiguo cliente. La víctima era madre de un adolescente de 14 años.

Zaragoza

El presunto autor del crimen fue condenado a 18 años de prisión en mayo de 2003 por el asesinato de su esposa en el municipio turolense de La Puebla de Híjar.

Ese mismo mes Calvo ingresó en la prisión cumpliendo 10 años de presidio y desde enero de 2017 un juez le concedió al hombre libertad condicional hasta junio de 2021, que quedaría en libertad definitiva.

En la sentencia por el crimen, la Audiencia de Teruel le impuso, además de las indemnizaciones a cada uno de sus tres hijos por un valor de 120.000 euros, le reconocieron como atenuante su confesión ante la justicia.

Un jurado popular y de una manera unánime, hicieron incidencia que no le había dejado ninguna posibilidad de defenderse a  su mujer, Susana Patricia Maurel.

Maruel era en ese entonces candidata del PP en la alcaldía de su localidad y fue asesinada de nueve tiros con una escopeta de caza, al día siguiente que ella presentara una denuncia por malos tratos contra su marido.

La delegada del gobierno aragonés ha instado a unir esfuerzos en lo político y social, mejorando también la educación y poder hacerle frente a la violencia de género.

Por su parte, las instituciones aragonesas repudian el referido crimen y se han concentrado junto con la participación de representantes políticos en la sede del gobierno y en las puertas del Ayuntamiento de Zaragoza, en protesta a la violencia de género.