De ser el segundo jefe, José Manuel Santiago ascendió un peldaño promovido por Marlaska, según la publicación del BOE.

Los cambios en los altos mandos de la Guardia Civil continúan y el turno ha correspondido al general Santiago, quien hasta hace poco ocupaba la posición de segundo jefe.

Este general fue el centro de una de las polémicas más grandes suscitadas en la pandemia, cuando dio a conocer las instrucciones de la Guardia Civil de recoger comentarios y mentiras que pudieran impactar en el afecto y respeto a las instituciones gubernamentales.

Esto lo dio a conocer a través de las diversas ruedas de prensa en las que participó, que obedecían al seguimiento del covid-19, dando origen a una tremenda crisis política que puso en tela de juicio el uso de la Guardia Civil con fines de investigar las posturas adversas al Gobierno respecto a la pandemia, según la opinión de la oposición.

Mientras el rostro del general era de los más vistos durante la crisis sanitaria producto del virus, debido a que le correspondió brindar los respectivos balances diarios de las actuaciones de los agentes de la Guardia Civil, directamente en La Moncloa y en sustitución de Laurentino Ceña.

Además del nombramiento de Santiago, el Ministro de Interior Fernando Grande Marlaska desveló el nombre del nuevo Jefe de Información de esta misma Institución, en este caso resultó el general Valentín Díaz Blanco.

El Ministerio de Interior pone de lado la crisis generada en La Guardia Civil hace apenas un mes, disponiéndose a hacer visible los nombramientos de la nueva cúpula de la institución mediante un acto que se llevará a cabo en la Dirección General de la Guardia Civil.

De hecho está previsto para la semana entrante, específicamente el lunes, un acto donde el nuevo Director adjunto de Operaciones Pablo Salas, tomará posesión al igual que Feliz Blázquez como responsable de Operaciones.

Hay que recordar que la crisis tuvo su origen con la destitución del jefe de la comandancia de Madrid, Diego Pérez de los Cobos, a quien Grande-Marlaska ordenó cesar del cargo el pasado 25 de mayo debido a que no le informó respecto a las investigaciones que se cursaban por los hechos del 8.M.

Seguidamente se originó la dimisión de Laurentino Ceña, Director Adjunto Operativo lo cual en teoría adelantó su salida que estaba prevista para el pasado 3 de junio y, acto seguido se produjo también la dimisión de Fernando Santafé el anterior mando de operaciones.

Toda este crisis y salidas adelantadas, simplemente apuraron un proceso de renovación de los altos mandos de la Guardia Civil, que según el Ministro Grande-Marlaska tenía previsto realiza en este mes de junio.