Los viajes a Tailandia son una tendencia en alza. Razones para conocer este destino hay muchas, desde sus idílicas playas hasta su rica cultura, pero intentaremos seducirte con ocho de ellas.

A pesar de la información que podemos hallar online y las recomendaciones de algún viajero que se nos adelantó, organizar viajes a Tailandia puede ser algo complicado debido a las enormes distancias y las diferencias culturales e idiomáticas. Por ello es fundamental informarse a consciencia para poder disfrutar a fondo del viaje o, si queremos ahorrarnos algunos dolores de cabeza y no perdernos nada del destino podemos optar por coonfiar en una agencia de viajes a Tailandia.  

Son muchos los viajeros que sueñan con un viaje a Tailandia pero temen que el choque cultural, les cause algún problema, o que nos dispongan de tiempo para planear bien el viaje o para desplazarse una vez allí.  En ese caso, la mejor opción es un viaje todo incluido a Tailandia, donde podemos conocer de antemano la comida, los tours y la organización para no tener desagradables sorpresas una vez alcanzado el destino.

Cualquiera sea la opción elegida, te mencionamos 8 razones para enamorarte de este destino.

1. Conocer playas paradisíacas

Si las postales de aguas cristalinas y arena blanca te han animado a visitar este exótico destino, espera a verlas en vivo. Hay playas vírgenes, populares, perfectas para el buceo, llenas de fiesta o apartadas del mundo. Phi Phi, Phuket, la Bahía de Railay, Koh Samui… por solo mencionar algunos de los nombres más reconocidos que superan las expectativas. Tailandia tiene más de mil islas y miles de kilómetros de playas. Todas, absolutamente todas, son verdaderos paraísos, pero dependiendo de tus gustos deberás optar por una u otra.  

2. Disfrutar de la hospitalidad de los tailandeses

Lo llaman el “país de la sonrisa” y queda claro por qué. Desde que un viajero llega al aeropuerto, siente la felicidad, la amabilidad y la hospitalidad de los tailandeses. Se desviven por acoger y respetar al turista. La cortesía y el trato correcto son parte de los hábitos sociales de esta cultura y saben trasmitirla al recién llegado. 

3. Probar platos tan exóticos como deliciosos

El miedo a lo desconocido dura poco ante un banquete tailandés, porque sus manjares cautivan desde el primer bocado. Y es que la cocina thai es una de las más sofisticadas de oriente, combinando sabores dulces, agrios, salados y, por supuesto, un toque picante. Nada de lo que has probado en restauranes tailandeses del mundo se comparan al sabor genuino en su lugar de origen. El pad thai a base de tallarines de arroz, los “satay” (pinchitos de carne con salsa de cacahuete), la ensalada de carne Nám tok (que combina carnes asadas con hierbas aromáticas), el cerdo con curry y la sopa Tom kha gai (pollo con leche de coco), son algunas citas imprescindibles con la gastronomía local. 

4. Su cercanía con Vietnam

Menos de dos horas de avión desde Bangkok, te dejan en otra joya asiática. Vietnam está bañado por el mar de la China meridional y es reconocido por sus arrozales, templos y pagodas o ciudades vibrantes. Lo más habitual es comenzar por Hanoi, la capital del país, ya que además allí se encuentra el paisaje más representativo de estas tierras y una de las siete maravillas del mundo: la bahía de Halong. Pero por supuesto, lo ideal es tomarse como mínimo cuatro días para conocer lugares como los arrozales de Sapa y ciudades como Hoi An, Hue y Ho Chi Minh. Vietnam tiene historia, playas increíbles y una cultura para dejarse sorprender. Los viajes a Tailandia y Vietnam no te defraudarán.

5. Perder el aliento en Bangkok

A pesar de ser una ciudad enorme y bulliciosa, puedes llevarte lo imprescindible en un recorrido de un día: templos, palacios y monumentos que te dejarán verdaderamente alucinado. Sin embargo, lo ideal es dedicar algo más de tiempo para descubrir además los mercados flotantes, ver el atardecer en el río y disfrutar las vistas desde el Baiyoke Tower II. Tanto tu memoria como la de tu cámara, volverán llenas de postales increíbles. Bangkok no debe faltar en los viajes a Tailandia. 

6. Sorprenderte con su patrimonio cultural

Santuarios, templos, ciudades históricas y, sobre todo, conversar con un tailandés, pueden darte un panorama de la riquísima cultura que estás descubriendo. La cuidada herencia que ha sobrevivido siglos y siglos, la esencia del budismo y las costumbres milenarias, te sorprenderán minuto a minuto.

7. Es un destino muy barato

Conseguir alojamiento limpio y bien ubicado es barato comparado con los precios de Europa, o podrás comer hasta saciarte por 2 o 3€. Un dato que puede darte una idea de lo que queremos transmitir. Los viajes baratos a Tailandia, son una de las razones por las que el turismo de este país no para de crecer. Aún los restaurantes más sofisticados tienen cuentas muy apetecibles. Es un destino perfecto para ir de compras. 

8. Paz y diversión en un mismo destino

Aunque es famosa por su animada vida nocturna, también tiene numerosos templos y espacios naturales dedicados a la meditación y la oración. En un viaje a Tailandia es posible tener noches de locura y diversión con rondas infinitas de bares y discotecas, como realizar un retiro de silencio en una ruta de senderismo en medio de la montaña.