La abogada Teresa Bueyes quien trabaja junto con el refinado Javier Notivoli en la codefensa de César Román, apodado “El Rey del Cachopo”, se pronunció sobre el caso donde su cliente es acusado por el presunto asesinato de su novia Heidi Paz, afirmando que de sospechar que Román es el autor del hecho,  abandonará la defensa.

La declaración fue hecha después de haber escuchado el testimonio de la progenitora de la víctima cuyo torso del cuerpo apareció en la maleta de un navío el pasado 13 de agosto.

“No defiendo asesinos. Mi conciencia y ética están por encima de mi trabajo profesional” dijo a los reporteros la litigante a su salida de los juzgados de Plaza de Castilla.

Una vez escuchada la narración de la madre que corroboró la relación que su hija sostenía con el probable homicida novio de la víctima, se mostró muy afligida por el hecho ante la juez de instrucción número 32 de Madrid, quien previamente ya había acordado la cárcel provisional comunicada y sin fianza  para “El Rey del Chachopo”.

Por su parte la defensora Bueyes no pudo contener el sollozo e inmediatamente salió del recinto e insistió en que aún no ha revisado el sumario, pero lo que presenció es “a una madre totalmente destrozada y presa de dolor“.

Asimismo manifestó que la memoria,  decencia y dignidad de Heidi Paz debe ser respetada señalando que no va a permitir se le denigre. Además pidió consideración al sentimiento de la familia. “Si noto cualquier indicio de autoría por parte de mi cliente, dejaré la defensa”.

De llegarse a comprobar dicho acto atroz, la juez tendrá que inhibirse de la causa amparándose en el juzgado de violencia sobre la mujer.

Como es de conocimiento público, César Román está siendo investigado por el aparente delito de homicidio doloso o delito de asesinato, imputación que será definida técnicamente según se vayan ejerciendo las oportunas diligencias de investigación en el marco de la instrucción judicial.

Durante la presentación, el investigado se amparó en su derecho constitucional a no declarar, siendo notificado del auto de detención, conduciendo al local penitenciario de Soto del Real en Madrid.

De igual forma se realizó el levantamiento del secreto de las acciones que entró en vigor cuando fue emitida la orden de busca y captura internacional por parte de la autoridad del Juzgado de Instrucción número 8 de Zaragoza la cual favoreció la detención, hasta que se acordara la reclusión una vez suministrara su declaración en el Juzgado 32 madrileño organismo que lleva el expediente de César.