La concejala de Urbanismo de Vigo, María Xosé Caride, ha remarcado que el informe con objeciones presentado el pasado viernes por el Ayuntamiento para refutar la modificación del Plan General de Ordenación Municipal (PGOM) de Mos, relacionado con la construcción de la futura ciudad deportiva del Real Club Celta, es un informe totalmente técnico, y ha insistido que existen algunos aspectos que no se ajustan a derecho.

Criticó duramente todo lo que envuelve el proyecto elaborado por el Celta, para la construcción de su ciudad deportiva, que incluiría también un importante centro comercial,

Caride ha confirmado que con esta modificación se produce un perjuicio a Vigo, en vista de que ciertos asuntos planteados irrumpen en problemas que corresponden exclusivamente a la ciudad, además de utilizar servicios de Vigo, sin que los vecinos reciban una compensación por la ejecución de este proyecto.

De esa manera lo expresó en una rueda de prensa, después de las declaraciones realizadas por el presidente del RC Celta, Carlos Mouriño, ante los medios de comunicación, donde afirmó que todo lo que están haciendo es absolutamente legal y se encuentra sorprendido de las observaciones señaladas por el Concello de Vigo.

​Con respecto al transporte público, existen varios problemas, ya que se propone aumentar las frecuencias de varias líneas de la concesionaria pública Vitrasa.

La Ciudad deportiva en Mos es un problema para vigo

En cuanto a la Seguridad Vial, el Concello apunta varios problemas desplegados en el tráfico del municipio, como es en el nudo de Puxeiros, la conexión de la A55, Clara Campoamor, entre otras.

Las recomendaciones aportadas serían un nuevo enlace desde la Autopista del Atlántico y un túnel en la Autovía A55.

En este mismo orden, hace referencia sobre el depósito de agua de Cotogrande, perteneciente a la red de abastecimiento municipal, Sobre este aspecto se concluye que poder abastecer de agua a la Ciudad Deportiva del Celta en Mos y su centro comercial, así como satisfacer la demanda diaria es imposible de realizar sino se hacen determinadas mejoras en las infraestructuras de almacenamiento, lo que tendría un coste aproximado de 9 millones de euros para las arcas municipales de Vigo.

Explica también que la edificación del proyecto del complejo comercial del Celta, podría incidir de manera directa en el comercio y en los beneficios económicos de Vigo. Igualmente  la modificación del proyecto no se ajusta a derecho al ejecutar un cambio sobre la clasificación del suelo rústico de especial protección.

Para disminuir las tensiones con el Celta, el Concello de Vigo ha tendido la mano para seguir colaborando y trabajando juntos por el desarrollo del complejo deportivo, mientras todo se cumpla dentro de la legalidad y no cause ningún problema en los intereses ciudadanos de Vigo.